Sabes
hoy es el cuarto viaje crononautico que realizó, estoy perdido en medio
de la nada. No se si hay aire, no sé si respiro, me encontraba en una
era hostil repleta de agonía donde se respiraba una atmósfera
completamente apocalíptica. ¿Humanos?, la única especie en la tierra
que goza de auto referirse con un término ambiguo sin explicaciones, la
raza más abominable de la tercera roca del sol. Con gran perspicacia
pude escapar de esa era de la agonía, pero ahora ¿Dónde estoy?.
No
le temo a la muerte, demasiado le temí a la vida. ¿Mi hora llego?, no
lo sé amigo, por mas que recorro este lugar no doy a ningún lado, la
frustración es un componente desagradablemente iterativo aquí. Hoy
pienso en el dolor, ¿de que sirve?, pienso que tanto desprecio a mi
persona es el que me ha dejado aquí y no que sea un falló en el viaje.
Sabes,
hoy volví a pensar en ella. Me pregunto de que sirve buscar a alguien
que no quiere ser encontrado, ha decir verdad he olvidado su rostro, he
olvidado porque la amo. Ahora si estoy sumergido en la perdición de
agonías que se plasman como un laberinto de espinas letales que no me
dejan avanzar. Te pediré que no te preocupes por mí, deberé buscar la
salida arriesgándome usando mi energía extra-sensorial…