viernes, 22 de diciembre de 2006
Imagen

Hace cinco años compré una novela llamada un dulce olor a muerte, el libro portaba una cinta de papel que decía “Del guionista de Amores Perros”, efectivamente la novela era escrita por Guillermo Arriaga. No puedo negarlo fue la razón principal por la cual compre ese libro. La historia se centra en un pequeño poblado donde aparece una muerta en medio del campo, Ramón quien gracias a unos niños dio con ella una mujer tendida en el piso con solo una herida que fue la que le provoco la muerte.

Ella es toda una desconocida para Ramón, pero por el hablar de la gente el no negara la mentira de que es su novia. Por otra parte en el pueblo un contrabandista bien conocido como “El Gitano” vive un romance con una mujer casada del mismo pueblo, el hará todo lo posible para convencerla de escaparse y vivir su romance en plena libertad. El pueblo hace ver como al culpable al gitano y presionan a Ramón para que defienda el honor de su supuesta novia.

Ayer en la tarde en una búsqueda por una buena película a un muy bajo costo no encontraba nada bueno, a pesar que con anterioridad en esas películas baratas he comprado muy buenos títulos como “Lost in translation”, Japón y “The celebretion”. Para que no fuera en vano la búsqueda le di la oportunidad a una película mexicana, una adaptación de la obra que acabo de hablar Un dulce olor a muerte. Dirigida por Gabriel Retes de quien sobresalen películas chafisimas como: Bienvenido Welcome y El Bulto.

La película rompe con momentos claves de la novela, tales como cuando a la muerta la llevan a una primaria para embalsamarla de forma casera la gente del pueblo con alcohol, hecho por el cual surge un dulce olor a muerte. También los momentos en que Ramiro le toma cariño a la fallecida por medio de fotos en la película no se cree, ni siquiera se creen las actuaciones de Diego Luna, por no mencionar que en la película inventan que Ramiro ya conocía a la muerta, hecho que descarrilla toda la pasión que Ramiro le tomaba al conocerla por voz de los padres y fotografías.

El romance del Gitano en la novela es tan importante como la transformación de Ramiro, de hecho en la novela se adentra más en el personaje del gitano y no es tan sórdido como en la película. En la novela sin duda alguna el final es la parte mas interesante y cruda (por cierto si no quieren saberlo para leer la novela no lean lo siguiente), ya que Ramiro mata de un buen “filerazo” por la axila hasta llegar al corazón y huye hacia la nada corriendo hacia el campo, el solo se detiene y se pregunta el por qué de todo y regresa.

En la película de una manera muy mocha, se omite el asesinato y Ramiro solo encaja el pica hielo en la tarima de la tienda huyendo no hacia la nada ni en el campo, huye a la carretera para alcanzar a su hermano en Denver a lo cuál el Gitano solo contesta es el único verdadero hombre de Carraza. Que fiasco de película que utiliza a los personajes reales e introspectivos para convertirlos en clichés y situaciones caricaturizadas. A decir verdad lo que más me enfada de este fiasco de película no es los 80 pesos que gaste en ella, ni que halla actores españoles y argentinos que en nada parecen pueblerinos, sino que cambien el final de manera tan ingenuamente y políticamente correcto.

Imagen
Publicado por Desconocido @ 0:45
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios