Por José Luis E. Maldonado de la Torre
La educación para la recepción pretende anular de manera absoluta la enajenación que existe de los individuos ordinarios hacia los medios de comunicación. México es un país tercermundista donde los niveles de lectura son bajísimos, los proletarios trabajan jornadas laborales excesivas por pocos pesos. Dichos trabajadores aprovechan su tiempo libre para descansar y olvidar problemas, por lo tanto no pueden darse el lujo de cuestionar los problemas y por lo tanto deciden recibir la información digerida y tomar a mequetrefes como López Doriga y Javier a la Torre como conocedores de la pura verdad.
Entonces la educación para la recepción no solo es ayudar a recibir la información, si no también cuestionarla y no creer todo tan fácilmente. Los medios de comunicación no nos mienten ante los hechos, pero tampoco nos muestran toda la realidad, es decir de un puñado de hechos que son noticia ellos toman los que son de su conveniencia. Simplemente la información es manejada en realidades alteradas o a medias.
Después de que el individuo común asimila la información, la cuestiona es invitado a participar ante los hechos que le afectan en su vida cotidiana, romper el esquema que los medios quieren tenerlo como simple televidente, radioescucha o lector.
En los noticieros de Televisa y Tv Azteca hay secciones de opinión donde participan gente como Jorge Volví y Elena Poniatowska donde dan su punto de vista sin importar los intereses de la empresa ya que ellos solo son invitados esto es un acierto. Los noticieros de Victor Trujillo o Javier Solórzano son completamente de opinión sin titubeos.
Pero a pesar de esto el noticiero de Trujillo no es en un horario estelar, y el de Javier Solórzano pasa en el canal 52, un canal que tiene un alcance a nivel de toda la república solo por sistema de televisión de paga. De esta forma la educación por recepción es mínima, y me refiero solo a los medios audiovisuales, porque en prensa hay mucha opinión e invitación a que el ciudadano participe en los hechos sociales, pero como dije en un principio los niveles de lectura en el país son bajísimos.
Guilhermo Orozco: “Yo creo que la TV puede tener una influencia negativa cuando no hay un contexto apropiado para relacionarse con ella. Ciertamente hay programación televisiva que a mi no me gusta que vean mis hijos o cualquier otro niño. Desgraciadamente cada día hay más programación banal, manipuladora, etc. Que no vale la pena verse. Pero por otro lado pienso que la TV ha servido para abrirnos los ojos, para introducir temas de conversación y educación en las familias, para llevarnos nuestra mirada mas allá de la habitación donde estamos. La TV me parece un medio maravilloso, me emociona mucho ver un buen programa, disfruto ver la TV con mis hijos, pero soy consciente de lo que significa la TV institucionalmente como empresa mercantil y políticamente como aparato de mediación y control social.
Esto de la educación para recepción no va solo en base a noticieros, claramente toda los medios de comunicación mexicanos están enajenados. La respuesta es cambiar por completo los medios de comunicación pero con una participación activa del receptor, donde exija una televisión que deje mas algo que entretener y que los medios cambien su perspectiva por completo no mostrando lo que el espectador quiere ver si no lo que debe ver”.
Con el Internet existe una posibilidad infinita de información, donde ahora cualquier persona puede tener su sitio en el espacio y crear su propia información. Los “blogs” es la manera mas práctica de de subir información a diario como una clase de diario, pero también se están viendo enajenados por la información banal y tomados por los usuarios comunes como álbumes de fotos ciberespaciales.
La educación para la percepción no solo se debe de dar en los mismos medios ni ser crítica solo de los hechos sociales, ya que otro de los factores que falta es el cuestionamiento a los medios en si. Entonces dicha educación se puede transmitir de amigo a amigo, o implementar desde las preparatorias de maestro a alumno.
Notas: Guillermo Orozco Gómez es doctor en Educación y maestro en Educación (School of Education, Harvard University), especialista en Pedagogía de la Comunicación (Pedagoguishes Seminar, Universitaet zu Köln, Alemania) y licenciado en Ciencias de la Comunicación (ITESO, México). Entre sus últimos libros publicados, se encuentran Televisión, audiencia y educación (Enciclopedia Latinoamericana de Sociocultura y Comunicación. Editorial Norma) y la coordinación de Historias de la televisión en América Latina (Editorial Gedisa).
http://www2.metodista.br/unesco/PCLA/revista10/entrevista%2010-1.htm