miércoles, 28 de diciembre de 2005
Imagen

La situación se repite, estoy en plenas vacaciones y el insomnio me llega a diario. No importa que me acueste a las cinco o seis de la mañana, no concilio el sueño durante un buen rato. Ante la ociosidad y ansiedad comienzo a marcar números desde mi celular, pero no cualquier tipos de números. El tipo de números que marco son de instituciones o comercios que obviamente no hay nadie ahí a esa hora, de esta manera el teléfono de dichos lugares suena en medio de la ausencia, del silencio.

Si nadie oye el teléfono en esos lugares y no hay identificador de llamadas, nadie es testigo de las mismas. Así estoy marcando por teléfono a una posible nada, y si hay quienes afirman que después de la vida hay una mejor vida y no una ausencia de existencia estoy llamando a esa otra mejor vida y no a la nada.

Cada que marco a uno de estos lugares espero que me conteste dios, el diablo o cualquier ser habitante de la mejor vida. Nunca contestan mis llamadas, pero tal vez sea que estos seres no saben como utilizar el teléfono, o como su cuerpo físicamente no existe por lo mismo no contestan. También he pensado que al teléfono al que estoy marcando en la otra vida es un teléfono público y por ello nadie se anima a contestarlo.

Ya a las 3 de la tarde que es la hora que despierto, con mal aliento y una sensación de enfermedad, solo recapacito del tipo de pendejadas que alucino mientras no puedo dormir.

Publicado por KoLcHaS @ 23:32
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios