Sus ojos creyeron en mí
Su corazón cerca sentí
El aroma recordó que no todo es dolor
Su presencia alivio el ardor
La saliva concuerda la pasión
Sin alevosía tubo excitación
Pero su lengua en mi boca perdió
Cuando mire solo desapareció
Mueres sin avisar
Te marchas al aliviar
Las lágrimas no pararan
Por una mujer que jamás existirá.