Los animales pueden ser violentos por instinto, pero nosotros podemos ser animales por gusto.
Por: José Luis E. Maldonado de la Torre.
:z)¿A quién no le toco en la secundaria un nos vemos a la salida?, o ¿Por qué las malas conductas son castigadas con golpes?, México desde su himno nacional marca una violencia muy obvia. ¿Somos una sociedad violenta?, los conflictos de Estados unidos se resuelven con guerras, las noticias que aparecen cada vez más en la televisión son de violencia, así que la verdadera pregunta de este ensayo es ¿la violencia es una respuesta hacia que?
Es muy fácil que los padres de familia o líderes religiosos culpen a la televisión, grupos de metal o películas violentas como influencia para los niños. Pero nunca culpan el entorno familiar, la violencia domestica o las acciones de guerra tomadas por presidentes (ya sabemos que Bush). A decir verdad la influencia es muy subjetiva, mejor dicho depende del carácter del individuo, por que si la influencia por estos medios existiera en la premier de la película Kill Bill hubiera sido una carnicería increíble.
Los animales pueden ser violentos por instinto, pero nosotros podemos ser animales por gusto. La violencia se da por frustración, rencor, venganza, reflejo etc., pero hay quienes la toman como un modo de vida, molestando a quien pueden y golpeando gente. Mucha gente afirma que la pobreza y el mal gobierno es la causa de una conducta violenta colectiva, pero si esa conducta colectiva fuera para organizarnos como sociedad seria otra cosa. Dejar de resolver las cosas desquitándonos y en su vez mejor luchar de manera pacifica por lo justo, eso seria lo ideal.
Siempre habrá miles de pretextos para justificar la violencia, pero hay gente que la sabe canalizar muy bien, y utilizar esa energía en otras cosas. Es el caso del director Estadounidense Quentin Tarantino quien vino a revolucionar la manera de hacer cine en Hollywood , su cine muestra violencia explicita y a la vez justificada, algunas de sus películas mas representativas son: Pulp Fiction y Kill Bill.
Ante filmes como estos la gente se queja y protesta, pero no protesta por cosas que realmente le afectan, como la violencia en colonias populares. Por decir cuando se estreno la película mexicana Amores Perros mucha gente se molesto por las escenas de peleas de perros, afirmando que como era posible que se filmaran esas salvajadas. Sin embargo en los canales locales hay películas de Seteven Seagal, arnold schwarzenegger ó Silvestre Stallone, donde matan a 100 soldados vietnamitas de un solo balazo y de eso nadie se queja.
Pareciera que la violencia se convierte no solo en una forma de vida, sino también en una ideología. En vez de quejarnos por cosas absurdas deberíamos de preocuparnos en los factores violentos que pueden influir en los niños, como los castigos con golpes en escuelas y hogares. Y no solo se trata de que nuestros hijos no sean violentos sino también nosotros, tratando de arreglar las cosas con el dialogo y saber canalizar nuestra ira en distintas actividades y como diría la canción de Paul Mcartney: vive y deja morir.