Leí tantos libros como pude, mis ojos comenzaban a arder y mis ideas a vibrar, no aguante el ardor, tome mi navaja de rasurar, corte cada uno de ellos hasta que reventaron. El dolor es tan fuerte, tan fuerte que me hace creer que estoy vivo, el estar vivo me hace saber que no se nada. Tome mis anteojos encajándolos por mis ojos lenta y dolorosamente. Tenia ojos nuevos y comencé a leer tanto como pude, las palabras comenzaron a flotar trate de tomarlas pero fue en vano, todas salieron por la ventana, millones de ellas.