viernes, 21 de enero de 2005
Por: José Luis E. Maldonado de la Torre
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Ardiendo Adal Ramones, Omar Chaparro, Javier a la Torre, Joaquín López Doriga y Paty Chapoy son unos cuantos de los personajes que conforman el cuadro de honor de líderes de opinión en el país. No porque sean grandes críticos de los sucesos sociales de nuestro país o nos hagan reflexionar de las pendejadas que hace el señor de las botas malolientes y sus secuaces, si no por que son los que nos generan morbo y nos divierten vistiéndose de mujer albureando y mofándose de todo sin fundamento alguno.

El señor Ramones trata de reflejar situaciones cotidianas en sus monólogos de la sociedad mexicana, pero la verdad es que solo se remonta al sector fresa y las situaciones se desarrollan en lugares como el antro, la uní, el café y el depa. También para desarrollar estas situaciones frecuentemente utiliza frases y palabras como: Güe, ca…, loser, osea nada que ver, hello entre otras mamadas. A veces me preguntó si la gente que va al programa no razona o esta pagada, porque ríen y aplauden hasta de su tic que consiste en mover el hombro de arriba hacia atrás. Creo que el peor caso en el que sentí pena ajena fue cuando ví que los tipos de mi salón en el bachillerato de sociales en la prepa imitaron el bailecito del Ramones; Uho ho digo yo (que mamadas). No es que Adal sea un líder de opinión pero la gente lo idolatra como si de su boca saliera la puritita verdad, pero solo sale ¡mierda!


La sociedad mexicana necesita de lideres de opinión que tengan la fuerza de hacer reflexionar tanto al albañil que trabaja duró hasta tarde como al abogado que tramita papeles diarios y utiliza un lenguaje “complicado” para el simple mortal. Un buen líder de opinión no debe de ser objetivo como lo marca las reglas del periodismo, debe romper esa línea de ser como un punto neutro sin criterio. Esto es lo que pasa con los señores que tienen los horarios estelares en las televisoras más “importantes” del país, el señor Javier a la Torre y Joaquín López Doriga se preocupan más al dar una noticia en no equivocarse y mostrar seriedad, aunque Javier rompe con toda seriedad al gritar; ¡esta noche en hechos¡. Los noticieros deberían de preocuparse mas por tener una persona que forme ideologías a favor del pueblo, un verdadero forjador de la justicia social, que una piedra que solo lee noticias.

Para los empresarios y dueños de los medios de comunicación es muy fácil quitarse de responsabilidades al decir que dan lo que la gente pide, pero este es el peor error ya que deben de forjar educación y no solo entretenimiento, es decir que no deben de dar lo que a la gente le interesa sino lo que le debería de interesar. De una buena vez por todas deben abrir los ojos y ver que la objetividad no existe en el periodismo, todas las noticias deberían de tener un por que y una manera de saber como afecta al pueblo y como remediarlos. En los noticiarios en las notas principales se mezclan hechos políticos internacionales con el divorcio de la Niurka, el nacimiento del hijo fenómeno de la Trevi y la caída de las chichis postizas de la Ninel. Y en la noticias de Tv Azteca y Televisa jamás vemos una sección dedicada al arte y cultura, sin embargo lo hay para los espectáculos y el entretenimiento.

Es mas ya hasta los programas de comedia se tornan vacíos y banales como los noticieros, cualquier güey que sepa hablar, alburear, vestirse de niño o de mujer puede tener su propio programa de comedia, en el cual se desarrollan las situaciones mas choteadas en un salón de clases. Claro los objetivos principales es hacer que el espectador se haga de un humor muy pendejo y corriente, denigrando a la mujer y al sector gay de la sociedad, claro eso ha sido siempre lo mas sencillo hacer ver a la mujer como un objeto de placer sin capacidad de pensar, este es el reflejo de la comedia mexicana.

Si algún día nos organizamos como sociedad y apagamos el televisor tal vez ese día hagamos que caiga el imperio del morbo en la televisión, debemos luchar por una televisión que no solo divierta que proponga y eduque, donde la comedia sea ingeniosa y poco predecible ni que caiga en los estereotipos muy marcados por la sociedad mexicana. Una sociedad donde mueran los juniors con su visión pendeja de las cosas (Adalito), donde las telenovelas cuenten una historia diferente cada uno, y que no se definan por villanos, los buenos ni la jodida que se hace ricachona. Tal vez es una visión utópica, pero es utópica por que siempre dejamos las cosas para después, tan utópica que el mismo Adal Ramones se ríe de nosotros en sus viajes a Europa con su puro, corbata de moñito y sus putas caras.

Publicado por KoLcHaS @ 0:58
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:] Tonto
Publicado por Invitado
jueves, 27 de enero de 2005 | 15:52